
Nuestras habitaciones poseen una personalidad propia: reflejan el carácter ecléctico de la casa y la sensibilidad de su antigua dueña. El mobiliario seleccionado, las texturas, la luz y los acentos decorativos revelan un cuidado especial por el detalle.
Cada rincón guarda algo que contar, un matiz que contribuye a la narrativa viva que define a Casa Margarita como un hotel boutique en CDMX e invita a vivir la casa con curiosidad y autenticidad.