
Durante décadas, esta casa fue el hogar de Margarita Quijano, lectora incansable y figura esencial de la vida intelectual del siglo XX. Aquí se tejieron encuentros, lecturas y amores que aún resuenan en la madera, en los vitrales que suavizan la luz y en las escaleras que conducen a un estudio donde alguna vez se leyeron versos aún sin publicar.
Hoy, los pisos conservan la huella de quienes pasaron. Cada mueble fue elegido uno por uno, cada objeto guarda una historia. Las camas, los sillones, las lámparas, los libros: todo en Casa Margarita habla del estilo de vida de una mujer que abrió camino. Más que un hotel boutique en la Roma CDMX, es una casa donde la historia se toca, se descansa y sigue viva.

Casa Margarita retoma su lugar en la escena cultural de la ciudad. Volverán las tertulias, la música en vivo, las lecturas, los encuentros. La casa no solo recibe: propone. Desde la Roma Norte, este hotel boutique en CDMX será anfitrión de programas literarios, residencias artísticas y activaciones que cruzan el umbral entre lo íntimo y lo público. Porque esta casa tuvo voz, y ahora vuelve a tenerla.